
Quienes juegan frecuentemente a la ruleta saben que en algunas ocasiones tendrán la opción de realizar una u otra apuesta, y para ello es necesario conocer lo que implica cada apuesta admitida para el juego de ruleta. Unas de las más conocidas son las apuestas fijas y las variables. Las primeras corresponden al tipo de apuestas que realiza aquel que se atiene a un monto estable de apuestas en determinadas situaciones de juego, en cambio las variables consideran variables más complejas participando en forma simultánea.
Generalmente, los jugadores de ruleta profesionales recomiendan las apuestas fijas como las ideales para los principiantes, dado que cuando nos estamos iniciando lo mas seguro es utilizar criterios simples a la hora de tomar decisiones en una sesión de ruleta. Al realizar apuestas fijas estaremos facilitando nuestro desempeño en el juego, y aprendiendo al mismo tiempo a formar un criterio más o menos estable para evaluar manos más complejas posteriormente.
Cuando logramos dominar las apuestas fijas en el juego de ruleta, podemos comenzar a probar suerte con las apuestas variables, que lógicamente implican mayor riesgo pero los resultados que podemos obtener si las empleamos adecuadamente serán verdaderamente provechosos. Las apuestas variables nos ayudan a icrementar nuestras ganancias y nuestro nivel de juego, pero también debemos contar con una banca de dinero un poco más abultada.

